Continuando con el Programas de paseos por Madrid 2013-2014, organizado por el PDG Arturo Estébanez, el domingo 23 de marzo realizamos el undécimo paseo dedicado al Barrio de Salamanca, titulado “Por la salud al pirulí”.El punto de encuentro es la Iglesia de San Miguel y San Benito, en la calle Alcalá 83, que ya habíamos visitado en otro paseo y que es una de las iglesias más bonitas de Madrid, característica por su campanile bizantino.
Cruzamos a la acera de enfrente y entramos en el Parque del Retiro para ver desde allí el Frontal de Alcalá. En 1860 se plantea el ensanche de Madrid, solo existían en esta zona una plaza de toros en el cruce de Serrano y Alcalá, unos paradores junto al lugar donde se celebraba una feria de caballos y el parque de ocio conocido por Campos Eliseos. Entre 1900-1915 se construyen una serie de edificios que forman el frontal que va de Serrano a Castelló, casas con galerías de hierro, balcones de fundición y donde ya empieza a utilizarse ladrillo. La que hace esquina con Velázquez era la casa-palacio de los Lara, propietarios del teatro del mismo nombre.
Como en una isla en la calle, en el punto que arranca la calle O’Donnelll están las Escuelas Aguirre, ejemplo de mudéjar madrileño, hoy Casa árabe y un poco más adelante la estatua ecuestre del General Espartero.
Justo enfrente de las Escuelas llegamos a la Puerta de Madrid, una de las puertas monumentales del Retiro, que da acceso al Paseo de coches, que hizo el duque Fernán Núñez para que la aristocracia pudiera lucir sus enganches de caballos.
Desde aquí, toda la zona del parque hasta limitar con la calle Menéndez Pelayo era conocida por el Campo de las Liebres, donde Fernando VII mandó construir varios caprichos que visitamos: la Fuente de la Salud, donde el arquitecto Isidro Glez. Velasco hizo un monumento de una vena de agua con dos caras; la montaña llamada de Los Gatos, para poder ver Madrid desde arriba, hoy debajo de la montaña en una cueva hay una sala de exposiciones; “la casita del pescador”; “la casa del contrabandista” que hoy es la sala de fiestas Florida Park; la que fue famosa Casa de Fieras, primer zoológico de España; y las ruinas de la ermita de San Pelayo, procedentes de Ávila, donde hay una antigua noria que se utiliza para regar.
Salimos del Retiro por la Puerta de O’Donnell que hace chaflán con Menéndez Pelayo, puerta ducal con su hermosa verja que procede del Palacio de Larios del Duque de Anglada, que estaba en la Castellana, donde hoy está el Hotel Villamagna.
En este cruce estaba el Parador de Muñoz y los Jardines del Eliseo, donde había un baile de ese nombre al que el libreto de la zarzuela “la Gran Vía” le dedica un fragmento.
En el mismo cruce está la polémica Torre de Valencia, que tiene en su portal una escultura de Pablo Serrano, de su serie Unidades-yunta, consistente en dos piezas independientes de forma redondeada, que podrían llegar a acoplarse en una unión perfecta..
Siguiendo adelante por O’Donnell, en esta misma calle estuvieron los antiguos campos de futbol del Atletic de Madrid, en la manzana con la calle Lope de Rueda, y el Real Madrid Campo de Sport, esquina calles Narváez -Fernán González.
Siempre con la vista de la torre de comunicaciones, conocida popularmente como “El Piruli” por su forma, vemos dos edificios del arquitecto Lamela en los números 33 y 34, que cuando se construyeron fueron el colmo de la modernidad.
Y llegamos al confín del ensanche del barrio de Salamanca, donde hay una zona con distintos edificios de carácter sanitario: la antigua Maternidad, hoy Instituto Nacional de Puericultura, totalmente reformado, el hospital de Santa Cristina, en esta zona llegaron a ocupar cuatro manzanas el Hospital de San Juan de Dios y más tarde el Hospital de San Carlos.
Un poquito más adelante, ya en la esquina con doctor Esquerdo, pasamos a visitar la Iglesia de la Paz, de estilo neogótico perteneciente al antiguo Hospicio, hoy Residencia de Mayores.
Y acabamos el paseo en el colegio de Nª Sra. de Loreto, visitando su bonita iglesia, con adornos de estilo múdejar, destacando el rico artesonado de madera y el trabajo de forja.
Tiene una imagen de la Virgen de Loreto del s. XVII, que perteneció a la antigua congregación de Hijas de la Asunción, hoy el colegio está regentado por las esclavas del Sagrado Corazón.