El día 13 de septiembre y como estaba previsto partimos en autobús hacia Segovia. Aunque alcanzar la plaza mayor de la ciudad fue trabajoso, ya que el aparcamiento estaba cerca del río, tuvimos tiempo de desayunar antes de la visita a la exposición.

Después, dimos un agradable paseo por Segovia recorriendo sus calles, su acueducto y algunas de sus maravillosas iglesias, antes de salir a comer a Pedraza.

Por la tarde recorrimos el pueblo, su plaza, sus calles y el castillo, hoy transformado en el museo Zuloaga. Tuvimos también tiempo para comprar algunas golosinas antes de volver a casa.