El fin de semana del 30 de octubre al 1 de noviembre un grupo de rotarios de los clubes hermanados de Valladolid y Majadahonda realizamos una excursión a Albarracín y Teruel preparada por Emilio Ruiz-Jarabo. Para algunos no era la primera vez que hacíamos este viaje con Emilio y hemos vuelto varias veces atraídos por la magia de Albarracín, pero para otros era la primera vez y quedaron prendados de las maravillas de ese pueblo lleno de historia, arte y naturaleza, considerado uno de los más bonitos de España y eso que pudieron verlo por primera vez de noche. Noche primaveral de casi luna llena que nos permitió dar un primer paseo nocturno mientras íbamos a cenar, y de regreso a las residencias donde nos alojábamos La “Casa de Santa María” y la “Casa de los Pintores”.
Al día siguiente por la mañana al abrir los postigos de las ventanas, la vista del castillo, la catedral y la sierra deslumbraba en un día luminoso.
En el desayuno nos recibió el “alma” de Albarracín, Antonio Jiménez Martínez (Director-Gerente de la Fundación Santa María), autor y motor de todo lo que se ha hecho de restauración, y de lo que hoy es Albarracín como centro de actividad cultural y turística.
Por la mañana visitamos el Museo del Juguete, que recoge la colección privada de Eustaquio Castellano; las pinturas rupestres de los abrigos prehistóricos de los pinares y realizamos a pie el precioso paseo fluvial por la orilla del río Guadalaviar, que abraza la ciudad, permitiéndote ver la desde abajo con sus casas encaramadas, las ermitas, la torre de Doña Blanca.
Después de la magnífica comida, en la “Casa de Santiago” nos vino a buscar, Antonio Jiménez quien nos acompañó a lo largo de toda la tarde para enseñarnos la ciudad, que es Monumento Nacional desde junio de 1961, en diciembre de 1996 recibió la medalla de oro al mérito en las bellas artes y actualmente se encuentra propuesta por la UNESCO para ser declarada Patrimonio de la Humanidad.
Como cada vez que volvemos nos hemos encontrado con nuevos edificios restaurados para visitar: La iglesia de Santiago y la segunda planta del Museo. Contamos toda la tarde con el privilegio de la compañía de Antonio, buen amigo de Emilio que hace que estemos enchufados, viendo la muralla y en su cúspide la torre del Andador, la casa de la Julianeta, las tres puertas: del Agua, de Molina y de Teruel; visitamos también el Palacio de Reuniones y Congresos ubicado en el antiguo Palacio Episcopal de Albarracín (S. XVIII), que es uno de los edificios más importantes y emblemáticos de la ciudad y que alberga el Museo Diocesano y la sede de la Fundación Santa María de Albarracín. Acabamos la visita en la iglesia de Santa María.
El domingo por la mañana viajamos hacía Teruel, donde recorrimos con una guía, la Iglesia de San Pedro con su torre del mismo nombre, y con el monumento a Los Amantes, obra del escultor Juan de Ávalos, las torres mudéjares de San Martín y El Salvador, la catedral también mudejar con la cuarta torre, la arquitectura modernista y los aljibes medievales y la Plaza con su “Torico”.