Atendiendo a una invitación de Carlos Ayuso del RC Albacete, propietario de las Bodegas Ayuso, S.L., un grupo de rotarios de los clubes Madrid, Madrid-Serrano, Madrid-Norte, Majadahonda y Cuenca hicieron una excursión el sábado 24 de septiembre, organizada por Gary Martín del RC Madrid-Serrano.
El grupo, formado por 22 personas, en un espléndido día de sol radiante se dirigió en autobús a Villarrobledo (Albacete) con el objetivo fundamental de visitar las bodegas, realizando una actividad rotaria que se enmarca de lleno dentro de la Avenida de la Ocupación, la visita a una empresa, que además, en este caso, es de un rotario, y a la vez disfrutar también de un estupendo día de compańerismo.

Al irse acercando, en los campos llenos de vides se estaba vendimiando y por las carreteras y calles del pueblo circulaban los camiones, con los volquetes rebosantes de uvas, camino de las bodegas.
Carlos Ayuso les dio la bienvenida y les dedicó su tiempo, compartiendo con ellos su entusiasmo por una actividad que es su vida y su vocación.
Empezaron por visitar las vińas para conocer como se transforma una finca en vińedo, los sistemas de cultivo, de riego y cómo se realiza la vendimia.

Después en la bodega, con las expertas explicaciones de Carlos aprendieron paso a paso todo el proceso de elaboración desde que entra la uva en la bodega hasta que el vino está listo para embotellar y, posteriormente, la manipulación de las diferentes categorías hasta que queda empaquetado para la distribución.

Carlos les explicaba al mismo tiempo con pasión la evolución de la tecnología desde el comienzo de la bodega, que fue fundada por su padre hace 70 ańos. Es una bodega con gran solera que se preocupa de estar tecnológicamente al día.

Después fueron invitados a degustar con un buen queso, varios tipos de vino, entre ellos el Estola, su marca estrella, que ha recibido muchos premios en concursos enológicos internacionales.

Después en el mismo Villarrobledo, que parece que fue escenario de muchas de las andanzas de El Quijote y donde algunos mantienen que se celebraron las bodas de Camacho, fueron a comer a Casa Félix, donde quedaron ahítos, como en las mismas bodas, con un extenso y exquisito menú de especialidades de la tierra.

En una larga sobremesa se brindó y agradeció a Carlos Ayuso su amable y generosa acogida y dedicación. También se alabó la buena organización de Gary pidiéndole que organizara más actividades.
Por la tarde recorrieron el bonito Pueblo de San Clemente donde tenía lugar un mercadillo artesanal en su plaza Mayor, y visitaron la Iglesia de San Clemente y la Posada del Reloj para iniciar regreso a Madrid al atardecer.