Ya casi en periodo vacacional estival el club de Majadahonda recibe como conferenciante al teólogo Juan José Tamayo. Su apretada agenda no permitió encontrar otra fecha durante el curso para su visita, y aún a riesgo de que ya algunos socios estuvieran de vacaciones, dado el interés que tiene el invitado, programamos la conferencia para el día 18 de julio.
Es Emilio Ruiz-Jarabo el que ha conseguido brindarnos el privilegio de recibirle y escucharle, y es Emilio el que lo presenta después de la cena, comenzando por decir que su esencia es teólogo, reconocido, prestigioso y es profesor titular de la Universidad Carlos III, de Teología y Ciencias de la Religión, en la cátedra de Ignacio Ellacuría. Es también pensador, periodista con un compromiso ético y escritor de más de 60 libros, y el último “Invitación a la Utopía, estudio histórico para tiempos de crisis” es el tema sobre el que versa su charla.
Tamayo empieza diciéndonos que el proyecto del libro viene desde hace 20 años, ya en 1990 hizo la tesis doctoral sobre el tema, entonces fue un momento de fiebre utópica, hoy la utopía está en horas bajas. Nos da una definición de la utopía como proyecto lógico pero irrealizable, y nos dice que la Biblia es una enciclopedia de utopías.
Las cosas son como son y no pueden ser de otra manera: la razón de estado.

Las cosas son como son pero pueden ser de otra manera: la utopía.
Tamayo piensa que no todos los utópicos fracasaron, aunque no lograron sus sueños hicieron avanzar la historia.
Hoy hay 2 grandes utopías: la utopía feminista, en la que tiene grandes esperanzas, se están produciendo grandes avances. Dice que el feminismo es la única revolución no violenta de la historia. Y la segunda gran utopía que se está trabajando en este momento es la utopía globalizadora, trabajada y diseñada a través de foros sociales, con el lema de “otro mundo es posible”.

Acabada la disertación hay un largo tiempo de preguntas que son contestadas con total confianza en el buen ambiente de amistad que se ha creado. Nadie parece querer irse y se prolonga la reunión hasta una hora razonable que aconseja a la presidenta a tocar la campana para acabar, no sin antes agradecerle a Juan José Tamayo su presencia y el tiempo que nos ha dedicado, obsequiarle con un recuerdo del club y hacerle firmar en nuestro libro de honor.